El olivo

Sentimos admiración por el olivo

Es difícil explicar lo que se siente cuando estamos frente a un olivo centenario. Un árbol mantenido y cuidado de generación en generación habiendo sido el sustento de tantos y a la vez cobijo para los animales del campo. Nosotros sentimos admiración y belleza.

Efectivamente, admiramos al olivo porque es un árbol con historia. Desde siempre se han alimentado con aceitunas y aceite los hombres y los animales, se ha ungido con aceite, se ha curado con aceite, se ha alumbrado con aceite, se ha coronado con ramas de olivo a los victoriosos atletas o generales… Es un símbolo de paz, prosperidad y esperanza: todos reconocemos la imagen de la paloma con la rama de olivo en el pico cuando regresaba al arca de Noé.

El olivo es un árbol bello. Se puede disfrutar de su intrincado tronco y de sus hojas verde-azuladas y a la vez contemplar el inmenso mar de olivos de las campiñas donde crece.

El acebuche es el olivo salvaje

Taxonómicamente el olivo pertenece a la familia Oleaceae y género Olea europea L. Esta familia está distribuida por las regiones tropicales y templadas del mundo y son mayormente árboles y arbustos, a veces trepadores. Dentro del género Olea están todos los olivos cultivados -variedad sativa- y los olivos silvestres -variedad sylvestris-, los acebuches.

La diferenciación entre variedad cultivada y la salvaje ocurrió con el concurso del hombre, posiblemente en la antigua Mesopotamia, 3000-4000 años a.C., cuando éste fue seleccionando de los bosques de acebuches los de mejor porte, los de mejor producción, los más resistentes…

Variedades de olivos

Existen numerosas variedades de olivo que difieren en sus características morfológicas y agronómicas. Los agricultores han asignado nombres a las mismas que hacen mención a alguna característica llamativa o a un lugar de origen. En España se pueden contar 260 variedades aunque sólo 24 representan más del 95% de la aceituna producida. Son comunes las variedades picual, hojiblanca, cornicabra, arbequina, manzanilla cacereña, lechín de Granada…

Aceite, madera, medicina

La madera de olivo es muy apreciada en ebanistería y es un excelente combustible y muy buscada para la fabricación de carbón vegetal. Las hojas del olivo también tienen interesantes aplicaciones medicinales pero es el aceite, el zumo de la aceituna su principal producción. El aceite de oliva virgen extra es aceptado, con carácter general, como integrante de la dieta mediterránea, para prevenir cardiopatías y acumulaciones nocivas de colesterol. También se usa en el ámbito de la medicina por sus propiedades colágenas y laxantes. Igualmente en la fabricación de jabones y productos cosméticos.